La Fundación de Rostow

Hace mucho tiempo, cuando Ceneria era joven, los seres humanos se fueron extendiendo por el continente. Desarrollaron tecnología y las capacidades necesarias para explorar y enfrentarse a los desafíos de Ceneria.

Un pequeño contingente de exploración llegó hasta una de las zonas más remotas de Ceneria. Unas montañas, las más grandes que jamás hubiera visto un humano, tocaban el cielo, escondiendo su cima entre las nubes. Los exploradores iniciaron la escalada para descubrir los secretos de la cordillera y, de repente, apareció ante ellos: un wyvern. De lo más profundo de su corazón afloró el miedo, un miedo al que no pudieron hacer frente, y rápidamente atacaron. El wyvern, un descendiente del primero que pobló Ceneria, contraatacó y acabó con la mayoría de los exploradores, dejando sólo a uno. Éste regresó a sus tierras y habló de la bestia que vió, y de cómo suponía la mayor de las amenazas. Durante muchos años los seres humanos persiguieron a los wyvern y los diezmaron, sin dar nunca a los wyvern una oportunidad, y así siguieron hasta que sólo quedó uno. La wyverna, la última de su especie.

En una isla vivía una mujer de avanzada edad, de nombre Modnyr, fiel seguidora de Nanshe. Lo cierto es que una noche tuvo una poderosa visión en que vio a la wyverna. Y su corazón, al verla, se llenó de miedo. Pero Modnyr, que era una mujer excepcional, pudo consquistarlo: y vio a la wyverna sin ser una amenaza, y sintió amor por ella. Al despertarse, sintió la profunda necesidad de buscarla y conocerla. Durante años viajó por el mundo intentando encontrarla. Su visión y determinación eran tan fuertes, que convenció a varios a lo largo de su camino para seguirla, llegando a reunir un grupo de 20 personas. Finalmente, y gracias a su infatigable esfuerzo, la encontró. Vivía escondida en el corazón de una montaña. Al encontrarse, y sin decirse una palabra, ambas se comprendieron y se convirtieron en compañeras. Los seguidores de Modnyr consiguieron sobreponerse al terror gracías a la guía de su líder, y así decidieron fundar un poblado cerca de la montaña donde vivía la wyverna. Ese pueblo fue llamado Rostow. Desde entonces, Modnyr fue llamada "La conquistadora", pues fue en verdad la primera persona que pudo sobreponerse al terror que los wyvern provocan en los humanos. Ella y su marido, el gran Izan, que fue uno de sus primeros seguidores, fueron proclamados señores de Rostow, siendo su linaje el de los reyes. Tuvieron tres hermosos hijos. Los habitantes de Rostow fueron conocidos como los amigos del wyvern, expresión que terminó teniendo un significado peyorativo fuera de sus murallas.

Rostow creció y se convirtió en una pequeña ciudad enormemente próspera. La bendición de la wyverna, decían, les amparaba. En otras tierras, sin embargo, el odio al wyvern seguía enraizado y las partidas de caza buscaban la manera de llegar a la wyverna de Rostow. Varios habitantes de Rostow, además, no tenían problemas en guiar a quien fuera por un precio adecuado.

Finalmente los cazadores consiguieron llegar a la wyverna. Pero Izan había averiguado los planes de los cazadores y llegó justo a tiempo para detener el ataque y permitir escapar a la wyverna. Izan, lamentablemente, perdió la vida. La wyverna huyó y nunca volvió a ser vista, aunque Modnyr esa noche tuvo una visión en que la wyverna le prometía que los habitantes de Rostow siempre estarían protegidos por ella, y que los auténticos amigos del wyvern siempre podrían contar con su ayuda.

El lugar donde vivía se conoció como el Pico de la wyverna y el emblema de Rostow es, desde entonces, el de un wyvern.