La Legión Fénix

La Legión Fénix es la fuerza armada y la forman los encargados de imponer la ley.

Su lema es “Para proteger y servir”

Historia

Cuando Tyndell Yubonas decidió rebelarse contra el tirano Rackhar, sólo contaba con las fuerzas armadas de su propia casa y la de sus aliados. Ante la necesidad imperiosa de reclutar más tropas, recurrió a la llamada de voluntarios que estuvieran dispuestos a ayudarle en su causa. La mayor fuente de guerreros sin señor al que servir procedía de la Orden de Thanatos que habia sido proscrita años antes, por lo que muchos de sus miembros pasaron a formar parte del ejercito de Tyndell formando su propia compañía. Así nació la Legión del Fénix, que incorporó muchas de las normas y tradiciones de la extinta Orden de Thanatos.

Al comienzo sólo existía una Legión Fénix y asi se le denominaba. Pero a medida que la guerra se extendía fue siendo necesario más y más tropas por lo que se tuvieron que crear más cuerpos. Al acabar la guerra el número de legiones era de 11, y llegó a su punto más alto al final del reinado de Tyndell con 17 legiones. Para denominarlas, se utilizaba informalmente únicamente su número. Por lo que los legionarios se presentaban asi mismos como legionarios de la Primera, La Octava o la Decimocuarta.

En el reinado de Erebard, el rey encontró que el mantenimiento de tantas legiones suponía una carga muy pesada para las arcas del reino, por lo que decidió reducir su número hasta sólo 4. Ante tal medida muchos legionarios se quedarón sin trabajo y hubo una pequeña época de disturbios. Los más famosos son los del Comandante Jecko, que intentó incitar a otras casas nobles para derrocar al rey. O el Comandante Darío que se convirtió en bandido y estuvo asaltando los caminos durante casi una decada. Aun quedan muchos veteranos (ya ancianos) que aun recuerdan dicha época con amargura y guardan cierto resentimiento contra la corona.

Los colores de la Legión son el blanco y el dorado para simbolizar las sagradas llamas de Gibil.

Actualmente se puede encontrar a las Legiones acantonadas en los siguientes sitios:

I) La Primera es la legión más reputada y está casi exclusivamente compuesto por nobles procedientes de varias casas. Es un destino muy honorable y común para todos los no primogenitos de las casas nobles, ya que los señores prefieren tenerlos lejos de sus territorios y que no causen problemas al no tener una herencia esperandoles a la muerte de sus padres. Actualmente se encuentra algo diezmada, ya que el rey Lobart se llevó a su mayor parte hace 11 años, y la legión se compone ahora de los miembros que se han ido incorporando desde entonces. Se encuenta acantonada en El Nido, la antigua Torre de Thanatos. Y es la encargada de vigilar el norte.

II) La segunda se encuentra acantonada en las afueras de Rostow, a las orillas del rio Niuby y se encarga de viligar el centro y el oeste de Etrania.

III) La tercera se encuentra acontonada en el paso este del muro de Damian, se encarga de vigilar el centro y el este del continente y a vigilar de cerca al Pueblo del Mar.

IV) La cuarta se encuentra formada por las sobras de las otras legiones, casi todos los legionarios con problemas de disciplina, agresividad o de extracción más baja acaban en esta legión. Se encuentran acantonados en la ciudad de Saabia, al sur del continente y se encarga de la vigilancia del mismo.

Jerarquía

El líder supremo de las legiones es el propio rey, ante el que responde cada Comandante de la propía legión. Las ordenes del comandante no se pueden discutir sus órdenes bajo pena de muerte. El cargo de comandante es vitalicio, aunque por la naturaleza del cargo, pocos llegan a viejos.

Por debajo del Comandante se encuentran el Lugarteniente. El lugarteniente tiene la responsabilidad de asumir el liderazgo de la legión en los tiempos en que el comandante no pueda por el motivo que sea. Normalmente es el sucesor del comandante, pero esto no siempre es así.

Los caballeros de la legión son personas de origen noble que juran lealtad a Gibil y al rey. Todos juntos reunidos forman el capítulo, y sirve para decidir al sucesor del Comandante o para inhabilitar al Lugarteniente en caso de ser necesario. Además de los caballeros están los escuderos, jóvenes de la nobleza que deciden entrar en la legión y que han de pasar unos meses de adiestramiento a cargo de un caballero para poder hacerlo. No hay distinciones entre caballeros, salvo que un escudero debe seguir siempre las órdenes del caballero que se encarga de él, pero de ningún otro. En cualquier caso los escuderos suelen respetar a sus superiores porque de no ser así pueden ganarse una dura reprimenda o incluso la expulsión.

Los plebeyos que quieren acceder a la legion pueden hacerlo como sargentos. Su rango es inferior al de los caballeros, pero son respetados por sus hermanos ya que en la batalla su valor y su fiereza no es inferior en absoluto. Un sargento que demuestra su valor en combate repetidas veces se le suele ascender al rango de Capitán y y se le da la responsabilidad de guiar en combate a un grupo de sargentos. El rango de capitán es todo lo lejos que un plebeyo puede ascender dentro de la legión.

Responsabilidades

La Legión del Fénix constituye actualmente el poder real sobre Etrania. Su labor es proteger el continente de sus enemigos. Por eso mismo también son los que protegen los caminos de los peligros. De esta labor normalmente se encargan los sargentos, mientras que los caballeros se ocupan de luchar contra los monstruos que esporádicamente atacan las ciudades.

A excepción de Rostow, que está controlado por la casa real. El resto de ciudades está protegido por soldados de la casa noble al que pertenezca. Por lo que el ejercito real no es él único del continente.

El pínaculo de la Legión es la Guardia Dorada, la guarda personal que escolta al rey en todo momento. De momento todos los guardias dorados se encuentran en paradero desconocido junto a la expedición del rey Lobart.

Aparte de sus responsabilidades militares, los miembros de la legión deben dar siempre ejemplo de valor y honor. Son la luz que ha de guiar a los etranios, y cargan con su responsabilidad con orgullo. Se conocen casos de miembros de la legión que no actúan como deberían pero son considerados ovejas negras por sus compañeros. Algunos caballeros desarrollan una fuerte arrogancia y desprecian incluso a sus hermanos. Y muy difícil es ver un caballero que ha olvidado todo vestigio de cuando se comportaba con la altivez de un noble y siguen despreciando a los plebeyos.

Código de Conducta y Decálogo

Los miembros de la legión se rigen por un Decálogo incuestionable heradado de la antigua Orden de Thanatos:

  1. Las cualidades que todo miembro de la legión debe desarrollar son: disciplina, camaradería, sobriedad, valor, modestia, generosidad, ejemplo.
  2. Todo miembro está automáticamente supeditado al bien común de la legión en general y a las órdenes del Comandante en particular: le debe obediencia y disciplina ciega, apoyo constante, y nunca cuestionará sus instrucciones.
  3. La Camaradería es blasón de la legión. Quien ha compartido noches y noches de aventuras puede en un momento dado aparcar hasta cierto punto las formas para relajarse con un viejo amigo y hablar de lo divino y lo humano. Partimos de un sueño común y un anhelo nos une, muchas serán las pruebas que juntos deberemos afrontar antes de que unos a otros nos llamemos camaradas.
  4. Un miembro de la legión se debe al deber y a hacer más grande el nombre de la misma. Eso no se logra luciendo bonitas ropas ni costosas monturas. La sobriedad es característica inherente al servicio que supone la búsqueda del bien. Más agradable a los ojos del deber es una bruñida armadura y una afilada espada que una lujosa túnica de color raro.
  5. La legión por encima de todo, de mis amigos, de mi familia, de mis deseos. Ante cualquier petición de ayuda por parte de otro miembro, ante cualquier dificultad que afronte un hermano, el deber ordena darle todo el apoyo con todo nuestro valor, sea cual sea la circunstancia, aun a costa de la vida, aun sabiendo que se cabalga hacia una muerte segura. No hay peor blasón que la cobardía o la desidia ante la necesidad de otro hermano en apuros.
  6. Grandes son los peligros que todo miembro de la legión afronta. Son muchos los enemigos que acechan envidiosos del brillo de la Luz. Así pues, todo miembro debe preparase a fondo, dado que llegará el día en que de su valer dependan, no sólo su vida, si no también la de los compañeros que a su lado cabalguen.
  7. Todos son iguales en la legión. Nadie tiene un puesto garantizado por ser hijo, hermano, primo, amigo o cónyuge de nadie, o por tener unas espectaculares habilidades. Deberá hacerse digno de la gran responsabilidad que supone ser miembro de esta Hermandad. La paciencia, la modestia y la constancia son dos grandes virtudes siempre recompensadas.
  8. Recuerda que hubo un día en que llegaste por primera vez a este mundo de metal y sangre, y recuerda cómo agradecías cualquier ayuda o consejo que te dieran los veteranos, cuan valioso era el apoyo que te otorgaban quienes sabían y podían más que tú. Especial generosidad y atención se debe prestar a las demandas de los hombres más débiles y de todas las mujeres: ayuda material, consejos, escolta si la ocasión lo requiere.
  9. Ser miembro de la legión es un privilegio a la par que una gran responsabilidad. Muéstrate en todo momento orgulloso de serlo, alegre y bien dispuesto. Piensa que quien te conozca te está asociando con la legión y la imagen de nuestro Rey, y en el más alto lugar debes dejar el nombre ambos. Haz que quienes te conozcan deseen disfrutar de tu compañía y ayuda porque vean que personificas lo mejor.
  10. Vives para proteger y servir.
Régimen interno, nombramientos